12.2.25

Algo Así



A ver. 

Y esto es solo una idea.

Si probamos 

¿ponernos bien la vida,

como quien se da cuenta 

de que ha estado caminando

 con el abrigo al revés

y decide, sin mucho drama,

 arreglarlo?


No digo un cambio drástico,

 tipo

renunciar al trabajo 

y mudarnos 

a una cabaña 

en la montaña

para escribir un libro 

que nunca terminaremos,

pero sí algo más chico. 

Algo manejable.

Tipo: 

en vez de acumular 

quejas como quien junta

 boletas de luz impagas,

soltar una, a ver si el mundo

 no colapsa.

O decir "hola" a alguien 

que no conocemos

(no de manera espeluznante,

 claro,

sino como quien dice 

"mira, sé que existís"

y que eso sea, 

de algún modo, suficiente).


Porque no sé si lo notaste,

pero el mundo está un poco

 inclinado.

No derrumbado, todavía,

pero con ese temblor

 de las cosas

que han sido golpeadas 

más veces 

de las que pueden

 soportar.

Y cada cosa que decimos,

cada pequeña palabra 

lanzada al aire,

es un dedo en la balanza 

del futuro.

Uno lo dice sin pensar 

y de repente,

pum,

alguien lo recuerda 

dentro de cinco años

en un momento 

en el que necesitaba 

recordarlo.


Entonces, no sé. 

Tal vez sea un experimento,

pero podríamos probar

ponernos bien la vida, 

a ver qué pasa.

Si lo hacemos 

quizás—y solo quizás—

alguien, al borde de algo,

se siente, respire hondo,

y por primera vez 

en mucho tiempo

no sienta 

que todo está a punto 

de venirse abajo.

Antes de que llueva